miércoles, 10 de febrero de 2016

Los huéspedes

Quieren las albricias de antaño,
¡un poco de pudor!
 prohibición de calor;
besos y caricias a otro cuarto;
alegatos encerrados para el baño, 
¿gritos de euforia? —¡No por favor!—
en su antojo, el farol eleve y baje;
apuntado para noche un bostezo, 
a media luz baile de honor. 
La flor serpia de noviembre,
en voz baja sublime oración,
ésta susurre por su alma,
si se puede una canción, 
 boquilla de cigarro
para sus labios
humo espiral señal de aquí estoy.
Allí van los translúcidos por la casa, 
naciente ruido.
habla en alto, de viva voz;
caminantes a la escucha
van los que de carne no están, 
más vivos que idos
piden más, y reclaman atención.

viernes, 5 de febrero de 2016

A Francisco

Para evitar las redadas policiacas, los campesinos mudan sus sembradíos de ganja montaña arriba.










A Francisco

Entre pliegues y saetas de montaña me pierdo;
rocas seculares duras de su lengua
invitándome  al vaivén del abismo;
vértigo de matiz pétreo y frío me llama;
la danza flamante del ancestral tiempo
da sus notas luengas y constantes,
orquesta mi  trémulo latido,  arribo
a las veredas de corto pasto para encontrarme,
planear la fortaleza,  ahondar en camino libre
 como nómada que arma su entorno,
sostiene su fuego sobre su propia mano,
y sobre la cobija del cansancio,
allí,  verso el arte del juego,
tu silueta  vaporizada esculpo
en el palpitar de las oscuras nubes
están tus ojos fijos, condicionados a cada arrobo,
a cada arrullo de quietud en mi asentamiento,
están tus disímiles labios  entreabiertos
dando los mil consejos bien aventurados;
tus brazos de Dios  dibujo,
alzo mi índice en lienzo contento;
nazco, y crezco celestialmente toda tu figura,
los cirros andantes llevan tu nombre,
la cargada y ondulante nube tu apellido.

jueves, 4 de febrero de 2016

Sin rosas

Un destino con mucho para ser memorable.



Sin rosas


Con el tenue cielo;
visión de patriarca,
de aquellos ancestros
convincentes, 
dejarte ser tu mismo;
se arrebataron mis pasos,
 míos  sus embrujados muros.

Lejos está mi destino;
glaucos guerreros con armas;
abrojos que hieren mis rodillas
de inquebrantable fortaleza,
avance y singuen sin queja.

A flor de palma
habla el sutil viento
ya enredado en su blanco cuerpo
saboreando la savia de su alma;
quiero morder su pétalo,
celosamente la arrebata.

Cruje la hiedra;
malhumorada la sequía;
la invasión del canto
de grillos pregunta y pregunta,
¿Quién llega?
¿Quién osa pisar nuestra tierra?

Del estanque pétreo,
cansados de tanto sueño
despiertan los espíritus;
hay vida para consumir
y tiempo interminable
para seguir descansando.

Y entre viejas paredes,
de pie prehispanico,
retrocedo
a las excitantes huellas de los ayeres,
luego duermo. 



domingo, 31 de enero de 2016

Sobre la misma arena

Sobre la misma arena

Te acuerdas cuando no pudimos
despegar nuestros ojos, 
instante  eterno,
¡vida bien vivida!
procreando un halago de recuerdo;
punto de partida que vale la pena
volver a esa profunda huella.

Llevaba yo una línea,
un monótono pensamiento,
algo así,
pantalones cortos de comedia;
en invierno sopla el viento,
ese hecho tiritero
se andaba por la arena.

Vagando el fragor de altas olas,
a veces cerca, otras lejanas
la herida de gaviota
sanaba en la venda de mi mano;
fueron las migajas,
remontando su vuelo, ocupando 
su lugar, aun sin alas.

En ese matiz de acontecimientos,
a los pies vestidos de lana, 
 caracolados de hierba,
dando su aporte, salar de la fría playa.

Vendía recortes de fruta,
no coincidía las simientes negras
con la mar de diciembre,
aquella su voz enardecida
el aviso que venias a mi vida.

Si porque el suave choque 
de nuestros cuerpos fue indiscreto,
y de amor nos envolvimos,
estriba un día diferente,
cuando nos miramos, y sonreímos. 




miércoles, 27 de enero de 2016

Si fuera tú...

 Si fuera tú...

Si fuera tú...
tocaría con beneplácito la fantasía,
sucumbiría al toque de la metamorfosis ;
rauda su corona,
todo el encanto de su cetro
en su milagro constante viviría;
concedame posar a la vega del oído
y pasar volando ese camino;
emigrar por sus mejillas,
y finalidad descansar en sus labios.

Siendo de azafranes diminutos,
 perfume en anillado de ese cuerpo,
que por pequeño,  anegado
y, en vuelo,  tormenta del cielo,
para volver en lluvia,  volver a los labios,
tierra de ríos en estado tibio,
nacientes deseos de quedar allí,
entre aroma y baño,
ya sin alas, ser en su carne el agua,
de la sed,  la calma.

Tendría la realidad futura,
inventar la página de un libro,
subrrealista , de relieve historia,
sueños de frío,
pasos de invierno en auxilio,
en conflicto y misterio,
duendes y ogros,  nieve y escalofrío,
emocionar, exagerado, y el abrazo
en dominio, tú el sujeto, yo predicado,
toda una  oración completa.



martes, 26 de enero de 2016

Tu abrigo


Tu abrigo


Sé del viento tu enemigo,
improvisto ladronzuelo que llega a raptarse,
¡oh, sí, tu tibieza!
de impero carmesí a la ruda crudeza,
ese lecho soberano de tu rostro,
en la escasees del rojo,
corre a mi tierra, mi fiel hombro.
Sé niña tus escalofríos,  los siento...
tiritantes y pasajeros
les doy cavidad en mi deseo;
cante el viento, gélida alba,
pétalos de hielo, truncas  tus alas;
quietud en reposo las tuyas.
Y es que también sé de mi quijada
oliendo hilo sutil  de tu cabello,
el gozo parlante en que vivo
habla de este instante;
hace multitud de orquesta
coro y aplaudo al viento, mi consuelo. 

lunes, 25 de enero de 2016

Preludio


Preludio

Con dados juegas en tus manos,
En tu mente objeta psicología inversa,
El cepo yace en la incoherencia que representa
Sobre la nada una caliente taza de porcelana
Café cargado de fervor y ánimo. 
No te duermas porque pareces muerta,
Quedas allí sin movimiento
Y yo poeta, tú desvivida, ella ida
De qué apetencia lleno está ventana indiscreta...